Puede que sea la persona con más miedo que conozcas.
He intentado seguir los preceptos de los hombres santos:
No desear.
Al final me he metido de lleno en el deseo.
Y, cómo no,
ha aparecido,
igual de grande que el,
el miedo,
colándose como agua fría dentro de mi traje
Inundándome
Y aparecerá también el dolor
Pero parece que también soy increíblemente valiente.
No lo sabía.