Cuando hace frío y notas toda la fuerza del océano contra el traje, metiéndose dentro, poco a poco.
Las partes que están fuera del traje ya no son tuyas, obedecen, pero no son tuyas.
El agua no es azul ni transparente como otros días. Gris, verde oscura, negra. Y se mete dentro de ti, poco a poco.
Sales, te secas, te quitas el traje con unas manos que no son tuyas y estás más limpio que nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario